La causa de mi insomnio... Tú

lunes, 19 de julio de 2010

Noches de insomnio...

Estas noches da para mucho en lo que pensar. Para mucho que hacer. Puedes llorar, reir consolar... Pero sobretodo puedes soñar. Puedes soñarte en otro lugar, donde todo es mas divertido, donde todo es mejor. Pues imaginarte con otra gente. Puedes correr al horizonte.

En estas noches ademas tienes mucho tiempo. De hecho, tienes toda la noche por delante para hacer muchas cosas. Si hubiese podido me hubiese fumado piti... Si hubiese podido claro, pero como no he podido, me he dedicado a distraerme con otras cosas. Como por ejemplo hablar con gente con la que hablo poco, o con la que directamente hacia meses que no hablaba. Y ha estado bien. Tambien puedes tener puesta la tele para seguir tus absurdos y monotonos horarios televisivos, aunque realmente no les prestes atencion. Algo que tambien se puede hacer es contarle a un amigo tuyo tus grandes... Rarezas psicologicas, para que simplemente este alucine un rato y poder hablar reir.
Como he dicho tienes mucho tiempo, y el tiempo sirve para pensar, eso lo sabemos todos. Y eso a veces no es bueno, y tambien lo sabemos. Y aun asi nos empeñamos en seguir pensando. Los psicologos tambien tienen derecho a cobrar ¿No?
En fin, pensar te hace darte cuenta de muchas injusticias que ahora te pueden estar pasando en tu enterno, de lo injusta que puede ser tu vida solo por ser XX y no XY... De lo injusta que puede ser la vida solo por ser la segunda.
Tambien puedes dedicar algo de tiempo a pensar en lo que has hecho y a quienes has visto a lo largo del dia (O de las que vas viendo y haciendo a lo largo de la noche). Y entonces darte cuenta de cosas de las que nunca te habias dado cuenta antes, bien sea porque no te habias fijado, o porque tu mente aun era muy... Inocente como para darse cuenta de esas cosas. Oir la voz gangosa y angustiada por el llanto de un familiar, por muy casi-nulo que sea el contacto con este, nunca jamas sera agradable. Descubres que hay mucha gente a la que la gusta guardar las apariencias y que, a pesar de que no le salga para nada bien por razones tan obvias como unas ventanas frente a otras, siguen empeñandose en guardarlas y parecer felices y perfectos. Sin problemas. Y entonces sientes pena.
Hay tiempo mas que de sobra para pensar en lo que vas a hacer cuando salga el sol y la gente se despierte. Y más aun cuando son cosas que vas a hacer a disgusto, aunque por voluntad propia, solo por hacer feliz a alguien que no te aprecia, y que se atrave a llamarte mala persona incluso. Hay tiempo hasta para arrepentirte de esa buena accion y empezar a buscar escusas para no hacer eso.

Tambien hay tiempo para hacer estupideces... Aunque no sean con mala intencion, y solo porque necesitas dormir.

viernes, 2 de julio de 2010

Angela y Lucy

Angela, rubia oscura de tez clara, ojos negros. Pasa por ese parque que tan poco le gusta con su nuevo vestidito blanco. Paseante del lado izquierdo del parque, evita de todos las formas mirar al otro lado. A la tentacion. A los arbustos de los que salen pequeñas humaredas mareantes de olores extraños. Se oye musica, risas, caidas, ladridos. No le gustan, son gente extraña, gritan mucho, bromean con pegarse, y se pegan en broma.
Siempre ha odiado ese parque, siempre evita pasar por ahi. Pero hoy llega tarde, sus amigos ya la dan toques para que vaya más rápido. Se tomaran el batido sin ella.

Lucy, pelinaranja de tez clara, ojos negros. Lleva gran parte de la tarde tirada en ese banco de la parte derecha del parque. Hay una humareda al lado suya, y otra en sus pulmones. Rie sin saber del todo bien de qué y por qué. Dice tonterias con sus amigos, grita e insulta. Todos rien. Da un trago a uno de los muchos litros que rondan y pone cara de asco.
A la voz de "Traslado" todos se levantan y caminan hacia otro banco. En el que estaban ahora era un buen escondrijo, cuando no habia niños claro. Era uno que esta justo el lado de la zona de los columpios, y claro, no era cuestion de drogar a los niños desde tan temprana edad.
Lucy camina arrastrando los pies siguiendo al resto, con la mirada clavada en una chica que caminaba por el lado izquierdo del parque. Rubia y con un vestido blanco, no les mira. Antes era como ella...

No sé quien debo ser... Realmente, no sé quien quiero ser...