Odio.
Odio.
Odio.
Odio.
Odio.
Odio.
Odio.
Odio.
Es todo lo que siento en estos malditos momentos.
Odio al mundo, a la gente y a
sus vidas, que
me interesan una puta mierda. No me interesa las veces que se vayan de
fiesta, ni
los ligues que han conseguido, no me interesan
sus amigos, ni el dinero que se gasten en lo que sea.
Odio mi puta casa, y
a casi toda la gente que habita en ella.
Odio su puta incomprension, su indiferencia y
odio sobretodo que tengan ellos
mas ganas de que mejore que yo misma, cuando ni si quiera saben lo que pasa por mi cabeza.
Odio a la mayoria de mis amigos. Les
quiero y les
odio, con toda mi alma, con la poca fuerza que le queda a mi ser.
Odio que me digan de quedar y hacer cosas que
no puedo, y que cuando les digo que
no puedo, digan que
son gilipolleces.
Odio que digan que lo me pasa es una
tonteria.
Odio su incomprension tambien.
Pero sobretodo, por encima de
todas las cosas.
Me odio a mi.
Odio mi cuerpo, mis piernas, mis caderas, mis pechos, mi nariz, mi pelo, mis brazos y
odio a mi corazon por seguir latiendo.
Odio a mi cerebro por razonar como razona,
odio cada uno de mis pensamientos,
cada uno de mis sentimientos, cada uno de mis
sueños y cada una de mis
ilusiones.
Odio mi forma de ser,
mi animo, mi ropa.
Me odio completamente, sin dejar
nada.
Odio la falsedad,
odio la superficialidad, la ignorancia y
la inmadurez.
Odio a cada una de las personas que habitan este mundo, y todas las sociedades que hay en el.
Solo puedo
odiar,
odiar y
odiar. Porque
querer,
nunca me ha servido para nada.